Mostrando entradas con la etiqueta Animales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Animales. Mostrar todas las entradas

18 de diciembre de 2012

Primer día en Fraser island

15 y 16 de marzo - 2012

Después de haber pasado los últimos días de excursión entre Whitsundays Islands y Long Island, llegamos de vuelta a Arlie Beach. Allí estaríamos sólo unas horas, pues esa misma noche saldríamos en autobús dirección Hervey Bay, nuestra próxima parada. Al igual que Arlie Beach es el puerto de salida para conocer las Whitsundays Islands, nuestra próxima parada, Hervey Bay, es la ciudad desde donde salen los ferrys dirección Fraser Island, un lugar que habíamos puesto como destino imprescindible en nuestra ruta por la coste este de Australia.

Mientras nos comíamos una hamburguesa en el Mc Donalds, nos conectamos a internet y reservamos nuestro asiento para viajar esa misma noche. En Arlie Beach ya no quedaba nada por hacer, y al mismo tiempo que nos ahorrábamos el alojamiento pasando la noche en ruta, podríamos llegar sobre las 7:30 de la mañana a esta ciudad y una vez allí empezar a planear la visita a Fraser Island (última excursión incluida en nuestros billetes de autobús). Por la mañana temprano llegamos a la estación de autobuses de Hervey Bay y por allí pasó a recogernos un coche del hostel, un servicio que ofrecía a los clientes de manera gratuita.

Llegamos al Colonial Village, el hostel YHA de esta ciudad, y enseguida nos dieron las llaves de nuestra habitación, nos dijeron qué servicios ofrecían y nos enseñaron las instalaciones. El ambiente era muy tranquilo y familiar, también tenía piscina y jacuzzi. Después de descansar un rato y estar hablando con nuestro compañero de habitación, un chico inglés muy simpático y que se movía por el país intentando hacer autostop (aunque en Australia está prohibido) nos acercamos a la piscina a refrescarnos, y a coger ganas para ir al supermercado a comprar algunas cosas que nos hacían falta. Aunque como sabíamos que en esta excursión a Fraser estaba incluido tanto el alojamiento como todas las comidas: desayuno, comida y cena, no compramos muchas cosas.

Nos acercamos entonces hasta Woolworths a comprar y paseamos un poco por las calles de vuelta al hostel. Hervey Bay es un pueblo muy tranquilo.

Ya por la tarde nos conectamos a internet, previo pago, para hablar con la familia y reservamos la excursión para el día siguiente.

Por la mañana, y después de un buen desayuno, nos fuimos a la entrada a esperar al autobús. Allí nos encontramos con otros dos huéspedes del hostel que también habían contratado con la misma empresa y que harían el viaje con nosotros. Un hombre y una mujer de nacionalidad francesa, que viajaban por separado. Él estaba de año sabático y llevaba ya varios meses dando la vuelta al mundo.

28 de noviembre de 2012

Long Island. De isla en isla.

Atrás dejábamos Whitehaven Beach, y subidos en el barco nos dirigíamos a nuestra próxima isla, Long Island. En esta isla pasaríamos los próximos dos días, junto con una pareja japonesa, dos chicos y una chica alemanes, una chica estadounidense, una mujer escocesa y un chico francés. Ninguno de ellos pasaba de los 30 años, exceptuando la mujer escocesa (y nosotros).


El catamarán nos dejó en un pequeño embarcadero a medio camino, en Hamilton Island (2 en la foto), desde donde los ferrys suelen recoger a los pasajeros que van hacia Long Island. Llegamos a la isla y montados en carritos de golf nos llevaron hasta la recepción del Long Island Resort. Durante el trayecto, que no duró más de 5 minutos, pudimos ver algunos de los apartamentos y bungalows, y todos nos preguntábamos cuál sería el nuestro. 

Llegamos a recepción y todos nos registramos. Nos dijeron dónde nos alojaríamos y la mujer de recepción nos acompañó hasta allí. Por el camino no vimos a nadie más aparte de todos nosotros, la lluvia que había caído hacía que la gente no quisiera salir a la piscina o al jardín, pensé.

11 de agosto de 2012

Magnetic Island. Sin mucho magnetismo.

La entrada que ahora estáis leyendo me ha costado bastante escribirla, prueba de ello es que hace ya más de tres semanas que no escribía nada en el blog. Esto se ha debido a varios motivos.

Aparte de algunos motivos personales que no vienen al caso, también se encuentra el hecho de que no quería ser injusta con la protagonista de esta entrada, Magnetic Island, y hacer un juicio sobre ella basándome sólo en nuestra pequeña y corta experiencia allí. Porque lo cierto es que sé que esta isla se merecería una segunda oportunidad para valorar realmente todo lo que puede ofrecer.

Pero es que al final este blog se basa sólo en experiencias personales y mi intención no es la de vender a nadie lo maravilloso que es o no el sitio que he visitado. Así que lo único que puedo hacer y por lo tanto contar es nuestra experiencia.

La decisión de ir a Magnetic Island la tomamos estando en Cairns todavía, cuando planeábamos qué hacer una vez llegáramos a nuestro próximo destino, la ciudad de Townsville. Esta ciudad no tiene mucho o nada que ofrecer, son de este tipo de ciudades que con dedicarle unas pocas horas es más que suficiente. Así que decidimos ir hasta esta isla conocida por sus playas, donde existen rutas para hacer trekking y donde si tienes suerte puedes hasta ver koalas en libertad. Sonaba muy bien.

Así que todas esas razones nos hicieron pensar que se merecía una visita y por qué no, pasar allí una noche y dos días conociendo esta isla que se encuentra a escasos 8 kilómetros de Townsville. Reservamos por internet en el camping Bungalow Bay Koala Village una bonita habitación, que aunque se salía de nuestro presupuesto normal (64 $/noche) prometía bastante.

Tras pasar la noche en el autobús e intentar dormir todo lo que pudimos a lo largo de los 535 kilómetros que separan Cairns de esta ciudad, llegamos a las 6:30 de la mañana a Townsville. Una vez en la terminal todavía nos quedaba esperar casi una hora hasta la salida del primer ferry que nos llevaría hasta allí. Como recompensa pudimos disfrutar de un bonito amanecer.

Vistas desde el ferry. De Townsville a Magnetic Island.

Aunque apenas son unos 15 minutos de travesía, el billete cuesta 29$ por persona ida y vuelta. Bastante caro comparado con lo que suelen cobrar en otros lugares por un trayecto similar.
Y es que todo lo que lleve Magnetic Island asociado al nombre, se paga caro. Ya sea el ferry que te lleva hasta ella, el autobús para moverte por allí, cualquier excursión o visita, el alojamiento o la comida.

8 de julio de 2012

Cairns (III) Excursión al Parque Nacional Barron Gorge

Aquella mañana nos acercamos hasta Kuranda para adentrarnos en el Parque Nacional Barron Gorge, donde tuvimos nuestro primer contacto con la naturaleza australiana. Y es que hasta ese momento sólo habíamos estado en ciudades, y de las grandes, como lo son Londres, Bangkok y Sydney, por lo que había ganas de ver y pisar algo más que asfalto.

Desde Cairns se tiene fácil acceso a dos de los lugares considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, como son los Wet Tropics o Bosques tropicales húmedos y la Gran Barrera de Coral.

Los Wet Tropics de Queensland consisten en más de 8000 km2 de bosques tropicales que crecen muy cerca y en paralelo a la Gran Barrera de Coral, entre Townsville y Cooktown. Y aunque de estos bosques quizá el más conocido sea el Daintree Forest, el Parque de Barron Gorge Falls también forma parte de este área declarada Patrimonio de la Humanidad.

Ficus en Barron Gorge Park

A las 8:30 de la mañana nos subíamos en el autobús que diariamente realiza la ruta Cairns-Kuranda Village. Una opción bastante más económica y alternativa a la de coger el skyrail y luego el tren turístico, y que además te permite conocer el Parque de primera mano.

El trayecto dura aproximadamente una media hora y el billete nos costó 12$ australianos ida y vuelta, por persona.

Aunque el parque no se eleva mucho más de 380 metros sobre el nivel del mar, la carretera que te lleva hasta él está llena de curvas, y si a esto le sumas que el conductor era primo de Fernando Alonso, da como resultado un mal cuerpo que... menos mal que el trayecto no era muy largo, porque el desayuno tenía ganas de salir a dar una vuelta....



21 de junio de 2012

Sydney (VI) Con los ojos de la despedida

Era nuestro último día en Sydney y lo quisimos aprovechar. Nos levantamos temprano y nos dedicamos en cuerpo y alma a hacer fotos, a pasear, patear, deambular...arriba y abajo. Por todos lados.

Nos dimos nuestro último paseo por el Botanic Garden.

Vistas del CBD

Estuvimos en la Biblioteca Nacional (que está justo enfrente) viendo varias exposiciones. 

National Library

Y luego volvimos al Jardín Botánico para comernos unos bocadillos sentados en unos bancos. Nosotros y nuestro Turismo económico, siempre en modo ON, jeje.

Por supuesto, volvimos otra vez al Harbour Bridge y a la Ópera, que es implemente espectacular, no te cansas de verla.

La Ópera de Sydney

















Hizo un día con mucho sol, así que apetecía estar un buen rato sentado en la Bahía y disfrutar viendo a los barcos y ferrys entrar y salir de Circular Quay.

Harbour Bridge

Ya por la tarde seguimos andando por el CBD y llegamos hasta el Darling Harbour. Por esta zona se encuentra el zoo de Sydney, Wild Life. Y aprovechando unos descuentos que teníamos, nos fuimos hasta allí en busca de koalas y de wombats, sobre todo, ya que una de las cosas que más ilusión me hacía era el poder ver a uno de estos animales de cerca. Yo no podía irme sin ver a uno, aunque fuera en un zoo.

27 de mayo de 2012

Sydney (II) Un día en la Ópera.

Yo no sé si sería por el famoso jet lag o qué, pero él se pasó casi toda la mañana durmiendo. Yo me levanté sobre las 9:00 porque ya no aguantaba más en la cama, raro en mí, y me dediqué a buscar vuelos para ir a Melbourne y pasar allí unos días. 

¡Ay! ¡Yo no sé en qué estaría pensando para no haberlo hecho antes! 
Bueno sí que lo sé. No quisimos reservar nada desde España hasta saber más o menos cómo pasaríamos los primeros días en Sydney o qué querríamos hacer exactamente. Enseguida me dí cuenta de que el precio de los vuelos a Melbourne era, en ese momento, 4 veces más caro que cuando lo miramos unos días antes. 

En nuestros planes estaba también el alquilar un coche 3 días para hacer la Great Ocean Road, pero claro, el precio del billete de avión hacía que no entrara en el presupuesto el poder alquilarlo. Así que echamos cuentas y las volvimos a echar, y la verdad es que con una mezcla de rabia y de pena decidimos que tendría que ser en otra ocasión el viaje hasta Melbourne. Como se suele decir, una excusa más para volver en un futuro.

Mc Elhone Stairs (Fuente)
Para que no nos pasara lo mismo con el otro vuelo que teníamos previsto hacer, volar a Cairns, nos pusimos justo en ese momento a buscar y reservamos rápidamente nuestros asientos para el 6 de marzo con la compañía Jet Star. El precio, al menos en este, estaba igual que cuando lo vimos desde España.

Aunque había amanecido un día soleado, conforme fueron pasando las horas el cielo se puso gris y parecía que fuera a llover de un momento a otro. Pero nosotros volvimos a dar un paseo por Victoria Street, y bajamos hasta Woolloomoolloo, construido entre 1911 y 1915, por las famosas McElhone stairs. 




Esta vez pudimos entrar, ya que la vez anterior estaba cerrado, y estuvimos por allí casi toda la tarde. Cuando nos volvíamos al hostel empezó a llover. Y mientras cenábamos y preparábamos un poco lo que haríamos al día siguiente, yo no paraba de pensar que estaría bien que el tiempo nos diera alguna alegría.

... y más

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...