8 de julio de 2012

Cairns (III) Excursión al Parque Nacional Barron Gorge

Aquella mañana nos acercamos hasta Kuranda para adentrarnos en el Parque Nacional Barron Gorge, donde tuvimos nuestro primer contacto con la naturaleza australiana. Y es que hasta ese momento sólo habíamos estado en ciudades, y de las grandes, como lo son Londres, Bangkok y Sydney, por lo que había ganas de ver y pisar algo más que asfalto.

Desde Cairns se tiene fácil acceso a dos de los lugares considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, como son los Wet Tropics o Bosques tropicales húmedos y la Gran Barrera de Coral.

Los Wet Tropics de Queensland consisten en más de 8000 km2 de bosques tropicales que crecen muy cerca y en paralelo a la Gran Barrera de Coral, entre Townsville y Cooktown. Y aunque de estos bosques quizá el más conocido sea el Daintree Forest, el Parque de Barron Gorge Falls también forma parte de este área declarada Patrimonio de la Humanidad.

Ficus en Barron Gorge Park

A las 8:30 de la mañana nos subíamos en el autobús que diariamente realiza la ruta Cairns-Kuranda Village. Una opción bastante más económica y alternativa a la de coger el skyrail y luego el tren turístico, y que además te permite conocer el Parque de primera mano.

El trayecto dura aproximadamente una media hora y el billete nos costó 12$ australianos ida y vuelta, por persona.

Aunque el parque no se eleva mucho más de 380 metros sobre el nivel del mar, la carretera que te lleva hasta él está llena de curvas, y si a esto le sumas que el conductor era primo de Fernando Alonso, da como resultado un mal cuerpo que... menos mal que el trayecto no era muy largo, porque el desayuno tenía ganas de salir a dar una vuelta....



3 de julio de 2012

Cairns (II) Palm Cove. Donde medusas y cocodrilos se convierten en animales de compañía.

Si es que no hay nada que 11 horas de sueño no curen. No serían ni las 10 de la noche cuando nos acostamos y hasta las 9 de la mañana estuvimos durmiendo del tirón. Nos levantamos comentando lo bien que habíamos dormido los dos. Todo cambia con la cabeza y el cuerpo descansado, se piensa de otra manera.

Lo primero entonces era ir a la estación de autobuses de Cairns hasta la oficina Greyhound para hacer la reserva que no habíamos podido hacer el día anterior, pero al llegar allí la chica nos comentó que para el día siguiente ya no quedaban plazas disponibles y que nos tendríamos que esperar dos días. A cambio nos reservó con una compañía un poco mejor. Sin problemas. Así que la reserva ya estaba hecha, nuestra primera excursión a la Gran Barrera de Coral sería con Passions of Paradise. ¡Bien!

El cambio de planes no nos venía nada mal porque también queríamos ir al parque nacional de Kuranda, un bosque tropical que se encuentra a pocos kilómetros de Cairns, a unos 25 kilómetros para ser exactos.

26 de junio de 2012

Cairns (I) Porque ser y estar no significa lo mismo

Después de 3 horas en avión desde Sydney llegamos a Cairns, una ciudad situada en la costa de la Península del Cabo York, en una franja costera entre el mar de Coral y la Gran Cordillera Divisoria. Nuestra llegada a esta ciudad a eso de las 8 de la mañana, nos dejó K.O.

Al salir a la calle para coger el autobús que nos llevaría hasta nuestro hostel, el Corona Backpackers, la poca sangre que nos quedaba todavía en la cabeza se nos bajó a los pies de golpe.

Nada más bajar del avión ya notamos ese clima tropical tan húmedo y asfixiante, que sumado al cansancio que llevábamos después de nuestra noche en el aeropuerto de Sydney, nos dejó atontados para las próximas horas. Nos costó aclimatarnos a Cairns y nunca mejor dicho.

Al llegar al hostel no pudimos hacer otra cosa mas que tumbarnos en los sillones que había en el salón-cocina para descansar un poco mientras arreglaban nuestra habitación, que hasta las 10:00 de la mañana no estaría disponible. La sangre nos llegaba al cerebro lo justo para pensar en comer algo, lo que fuera, y poder acostarnos luego en nuestra habitación un buen rato.

Los zombies en The Walking Dead sin ninguna duda están más vivos de lo que lo estábamos nosotros en aquel momento en que nos acercamos al supermercado a comprar algo de comer. Vagando por los pasillos en busca de algo que poder echarnos a la boca y que no necesitara de mucha preparación, nuestro clásico: pan, jamón y queso, nos salvó de nuevo.

21 de junio de 2012

Sydney (VI) Con los ojos de la despedida

Era nuestro último día en Sydney y lo quisimos aprovechar. Nos levantamos temprano y nos dedicamos en cuerpo y alma a hacer fotos, a pasear, patear, deambular...arriba y abajo. Por todos lados.

Nos dimos nuestro último paseo por el Botanic Garden.

Vistas del CBD

Estuvimos en la Biblioteca Nacional (que está justo enfrente) viendo varias exposiciones. 

National Library

Y luego volvimos al Jardín Botánico para comernos unos bocadillos sentados en unos bancos. Nosotros y nuestro Turismo económico, siempre en modo ON, jeje.

Por supuesto, volvimos otra vez al Harbour Bridge y a la Ópera, que es implemente espectacular, no te cansas de verla.

La Ópera de Sydney

















Hizo un día con mucho sol, así que apetecía estar un buen rato sentado en la Bahía y disfrutar viendo a los barcos y ferrys entrar y salir de Circular Quay.

Harbour Bridge

Ya por la tarde seguimos andando por el CBD y llegamos hasta el Darling Harbour. Por esta zona se encuentra el zoo de Sydney, Wild Life. Y aprovechando unos descuentos que teníamos, nos fuimos hasta allí en busca de koalas y de wombats, sobre todo, ya que una de las cosas que más ilusión me hacía era el poder ver a uno de estos animales de cerca. Yo no podía irme sin ver a uno, aunque fuera en un zoo.

15 de junio de 2012

Sydney (V) Bondi Beach

Me despierto, me asomo a la ventana y... ¡Sunny day in Sydney! ¡Y encima domingo! 
Así que todos, incluidos nuestros amigos que no tenían que ir a trabajar, nos levantamos con la misma idea en la cabeza:

  • Objetivo: la playa.
  • Nombre: Bondi Beach.
  • Equipamiento: Crema solar, agua, gafas de sol, toalla y algo de fruta fresca.

Hacía un día perfecto para ir a pasarlo a la playa, y ya que aquel día en Manly Beach el tiempo no nos acompañó demasiado, ese día teníamos unas ganas increíbles de poder pisar un poco de arena caliente, notar el calor del sol y de estar un buen rato en remojo, cual garbanzos, en el Pacífico.

Desayunamos y nos echamos ya un poco de crema para ir preparándonos (que no veas la radiación solar que hay por allí) y todo listo para ir a la famosa Bondi Beach.
Bondi Beach

7 de junio de 2012

Sydney (IV) Cantando bajo la lluvia

Aquel 2 de marzo fue el día en el que nos mudamos al apartamento de nuestros amigos. 
Con nuestras mochilas a cuestas nos despedimos de nuestro último "cochambrosing-hostel" sin mucha pena, más bien con una alegría infinita. De camino a su casa, y pasando de nuevo por King Cross, la calle quiso despedirse también de nosotros dándonos un regalito. 

Y es que para empezar bien el día, ni tazón de cereales ni nada. ¡Qué mejor manera que encontrándote 40 dólares en medio de la calle! jeje. Fui yo quien vio el billete que tiene la cara del inventor del Royal Flying Doctor Service (que había sido protagonista en una de las entradas del blog) en medio de la acera a pocos metros de donde estábamos. Y al principio parecían sólo 20 dólares, pero no, eran 40. ¡Ole, qué bien!

Vistas desde el apartamento

... y más

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